La compañía gallega Hermasa, dedicada al diseño personalizado de equipos para los fabricantes de conservas, dará en 2010 el salto al mercado chino como colofón a un plan de expansión que hoy alcanza a 56 países de los cinco continentes que representan a más de 200 empresas, muchas de ellas grandes multinacionales del procesado y la conserva de productos marinos.
La Dirección de la empresa inició estos meses varios contactos con algunos fabricantes chinos, que se inician en una actividad relativamente nueva en el país asiático pero que tienen un potencial “enorme”, explicó el director comercial de Hermasa, Adrián Carril, que recordó que China ya tiene experiencia en la comercialización del mejillón (es el único país que compite en producción con las rías gallegas) pero todavía tiene por delante un gran salto de crecimiento en las conservas de otros productos como la sardina o el atún. En este último pescado, el atún, Hermasa espera llevar a los emergentes conserveros chinos su famosa Tunipack, la procesadora de atún más premiada y rápida del mundo, capaz de enlatar 500 unidades por minuto.
La empresa no se plantea “bajo ninguna circunstancia” deslocalizar su fábrica viguesa ni desviar parte de la producción a Asia. “El cien por cien de nuestra producción seguirá siendo gallega, porque aquí es donde también tenemos el equipo de I+D+i. Nos limitaremos a vender equipos y líneas de producción a las crecientes empresas conserveras que se están instalando en China, tanto a las multinacionales que se van a asentar en China en los próximos años como a las empresas autóctonas que están emergiendo y atendiendo la demanda interna”, explicó el ejecutivo de la compañía, que recordó que en los últimos dos años han invertido 2,5 millones de euros en la planta de Vigo.
El fabricante de equipos para la conserva trabaja con un Plan de Negocio trienal que concluye en 2001, y que observa un nuevo salto en la expansión geográfica (China es el objetivo actual) y en la diversificación de productos, de acuerdo con los cambios que se están produciendo en el consumo mundial de alimentos. En la práctica, esta decisión representará el desarrollo de nuevas patentes y equipos para el creciente mercado de la conserva vegetal.
Hermasa aprovechará la inminente celebración de la Feria Mundial de la Pesca en Vigo para presentar uno de sus últimos modelos de enlatadoras de atún. La dirección de la firma gallega ha concertado ya encuentros con representantes de más de diez países para negociar nuevos contratos con la industria conservera internacional.
La compañía, con una de las marcas más internacionalizadas de la empresa española, ha colocado sus productos en la práctica totalidad de los países industrializados (Estados Unidos, Canadá, Brasil y todos los países de Europa) pero también llega a lugares que empiezan a implantar las nuevas tecnologías de fabricación de conservas, como Líbano, Tailandia, Vietnam, Corea o, por ejemplo, la remota Papúa Nueva Guinea. Esto se debe a que Hermasa ha desarrollado más de 50 patentes de nuevos equipos y maquinaria para la conserva especialmente adaptados a cada circunstancia técnica –tipo de producto, cantidad de trabajadores, desarrollo de automatismos electrónicos, espacio de trabajo, velocidad de procesado, etc- para lo que cuenta con un departamento de Innovación en el que la compañía gallega invierte medio millón de euros al año para que aporte nuevas soluciones técnicas y nuevos automatismos de precisión y alta resistencia.
Hace dos años, Hermasa construyó en Perú la mayor fábrica conservera del planeta, especializada en sardina y atún. La línea productiva de la planta podía procesar 1.200 toneladas en cada turno de 12 horas, una cantidad que muchas conserveras no producen en meses de trabajo. El fabricante gallego facturó 8 millones de euros en 2008. La empresa fue fundada en 1972.