1991:
En busca de alianzas
Desde la implementación de las Zonas Económicas Exclusivas, la industria pesquera se vio abocada a asumir un proceso de internacionalización. La 'privatización' de las zonas de pesca obligó a la búsqueda de nuevas formas de gestionar y acceder a los recursos pesqueros. Las sociedades mixtas comienzan a constituirse como un pilar de entendimiento entre los países poseedores de recursos y las empresas propietarias de la tecnología y el know-how.
Este proceso de internacionalización imparable quedó perfectamente constatado en la edición de la World Fishing Exhibition VIGO 1991. Los países latinoamericanos como Chile, Argentina, Brasil, Ecuador o Perú así como los africanos: Marruecos, Angola, Namibia, etc., generaron las mayores perspectivas de negocio. Al tiempo que se interesaban por la adquisición de tecnología que les permitiese explotar los recursos, ponían sobre la mesa nuevas oportunidades para el sector pesquero comunitario. Las representaciones de Perú o Colombia se extendieron ampliamente sobre las bondades de sus nuevas leyes de inversión extranjera; otras delegaciones, como las de Birmania, Senegal, Nigeria, Venezuela, Mauritania, India... ofrecían abiertamente la constitución de sociedades conjuntas.
Abriendo
mercados
El balance ofrecido por la organización en la jornada de clausura de la World Fishing Exhibition VIGO'91 habla por sí solo: 660 empresas de más de 30 países; 30.000 m2 de exposición; más de 138.000 visitantes, entre profesionales y público en general. Suecia, Holanda, Reino Unido, Dinamarca, Noruega, Irlanda e Italia acudieron con pabellón nacional pero la lista de países participantes incluía estados como Bangladesh o Tailandia. La internacionalización de la Feria quedó totalmente patente con estas cifras puesto que de los 450 stands contratados el 55% eran extranjeros. Los avances electrónicos fueron, sin duda, las grandes estrellas de la Exposición.